Las noticias resaltan el crecimiento económico de este año: el PBI está creciendo encima del 3 por ciento anual. Pero lo que no se dice es que la industria no ha crecido nada. La industria no primaria ha crecido CERO en los tres primeros trimestres del año y sigue 4 por ciento DEBAJO de su nivel de producción del 2022 tras tres años de gobierno parlamentario. La refinación de metales, en pleno boom de precios, ha CAÍDO 5 por ciento este 2025. El sector de alimentos y bebidas ha retrocedido este año 6 por ciento, a pesar que se estima que el mercado interno ha ido en sentido contrario, creciendo 6 por ciento. Esto es muy preocupante: a corto plazo, esta caída de la industria es un factor esencial que explica por qué, con los mejores precios internacionales que nunca han tenido nuestros productos minerales, no estamos creciendo a 5 o 6 por ciento anual.  A mediano y largo plazo el debilitamiento de nuestra industria significa un retroceso tecnológico y nos hará mucho más difícil crecer y progresar cuando se acaben estos años de vacas gordas para la minería.

¿Por qué ha sucedido esto? El sector textil es ilustrativo: sigue 6 por ciento debajo de su nivel de producción de 2022, a pesar de que los aranceles de Trump a India, China y Bangladesh nos dan acceso preferencial al mercado norteamericano. El problema es que al mismo tiempo la invasión de productos chinos y asiáticos, favorecidos además por el retroceso del dólar, ha golpeado duramente la industria nacional. Así, el subsector de tejidos de punto, que exportamos, ha crecido, mientras que el sector de confecciones, que vende principalmente en el mercado interno, ha reducido su producción en 13 por ciento. El problema es que mientras los consumidores gastan más, cada vez más la producción para satisfacer sus necesidades y los empleos de la misma no son peruanos sino asiáticos.

Mientras Estados Unidos, China, Europa y los países asiáticos exitosos apoyan firmemente a su industria y defienden sus mercados, nosotros hacemos todo lo contrario. Cegados por el avance en PBI producto de buenas condiciones internacionales, este congreso que nos ha gobernado a través de Dina antes y de Jerí ahora, profundizan un neoliberalismo que nos desindustrializa, generando un serio problema maquillado y tapado por una fiesta temporal de precios internacionales que, como nos ha mostrado nuestra propia historia nacional una y otra y otra vez, no es algo duradero.