(mi artículo semanal)

Tenemos un equipazo económico y quiero contarles un poco de su trayectoria, ya que la economía es compleja y dirigirla bien requiere un conjunto bien alineado de profesionales de alto nivel. Hablo primero de quienes conozco más de cerca.
Muchos habrán visto a Gustavo Guerra-García en la entrevista de este lunes con César Hildebrandt y antes en el debate técnico. Solvente, conocedor, mueve bien su pelota – de hecho, Gustavo es pelotero y no perdona sus horas semanales de fulbito. Ha sido vice-ministro de hacienda y cuando llegamos al gobierno preparó el presupuesto en apenas un mes, que es un plazo cortísimo. Gracias a su trabajo técnico y dialogante, esa ley se aprobó en noviembre 2021 con 102 votos a favor y apenas dos congresistas “niños” en contra, incluimos ahí la restauración de la negociación colectiva en el sector público, el apoyo de las municipalidades a las personas con discapacidad y 50 millones en salud para los contaminados por la minería. Logramos en las cortas semanas de diciembre pagar 2 mil millones de soles de deuda a los maestros. Conozco a Gustavo desde hace casi treinta años, desde un tiempo en que en el MEF fue coordinador del programa de mejoramiento del mecanismo de la inversión pública, programa que dio origen al Sistema de Inversión Pública luego de que todo el planeamiento estatal fuera destrozado con las reformas neoliberales de Fujimori. Tiene una larga experiencia de gestión profesional y pública; a inicios del milenio fue director general de Coordinación Intersectorial de la Presidencia del Consejo de Ministros, meses en que trabajábamos muy coordinados. Luego fue vice-ministro de transportes y Secretario Técnico de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales – ANGR. Sabe bien como construir consensos y coordinar equipos meritocráticos. Aunque acá he resaltado su trayectoria de gestión pública, Gustavo ha pasado la mayor parte de su vida profesional en su pequeña empresa, haciendo estudios de formulación de proyectos, políticas y rediseño institucional, trabajando para organismos internacionales como el Banco Mundial, BID, CAF, formulando proyectos no sólo en nuestro país sino también en Panamá, Ecuador, Colombia y Surinam. Desde décadas atrás, luego de culminar su maestría en el exterior, ha enseñado en la Católica, la Maestría en Gestión Pública de la Universidad Continental y la Universidad del Pacífico. Pueden ver en redes sus entrevistas y el debate; se nota que sabe al dedillo como mejorar la inversión pública, hacer alianzas con inversionistas privados y poner orden en el estado.

Oscar Dancourt ha sido maestro de muchas generaciones de estudiantes de economía, muy querido. Yo fui su alumno cuarenta años atrás, en la maestría, casi al mismo tiempo que Waldo Mendoza. Oscar tempranamente se dio cuenta que los libros y modelos de macroeconomía prevalecientes, provenientes de Estados Unidos, no recogen las particularidades de nuestro país. Por eso tiene decenas de investigaciones, sigue produciendo aportes importantes al conocimiento (¡el año pasado publicó uno muy bueno!) y está siempre analizando lo que sucede mes a mes. Presidió el Banco Central de Reserva entre 2004 y 2006, periodo en el que logró una modernización importante de la política monetaria, pasando a metas explícitas de inflación y tasas de interés de referencia, un tema técnico pero de la mayor importancia. Con Oscar hemos trabajado juntos en varias coyunturas, en los años noventa él dirigía una revista crítica a la política económica fujimorista llamada “Actualidad Económica”, logrando convocar a un buen grupo de pensadores económicos y yo lo secundaba. Viene de haber sido en su juventud asesor de sindicatos mineros de la sierra central, como militante en los años setenta. En el año 1979, en plena dictadura militar, Oscar Dancourt como director de la revista “Amauta” hizo huelga de hambre junto a Enrique Zileri de “Caretas”, contra la censura que Morales Bermúdez impuso y en defensa de la libertad de expresión, él ha mantenido un compromiso consecuente con la democracia y los derechos humanos desde joven.

Catherine Eyzaguirre es una economista, con maestría en desarrollo humano sostenible por el programa Trandes de la Freie Universität Berlin, profesora en la UNI, San Marcos y la Católica, que ha hecho ya varios estudios sobre como tener un crecimiento económico con justicia social y amigable con el ambiente. En el tema agrario, Giovanna Vásquez es experta en políticas de seguridad alimentaria, agricultura familiar y derechos económicos de las mujeres rurales, y ha sido directora de Promoción de la Mujer Productora Agraria. Eduardo Zegarra tiene un Doctorado en Economía Agraria de la Universidad de Wisconsin-Madison, con muchísimas investigaciones orientadas a fortalecer la agricultura familiar en el Perú y la región; hoy es sin duda el economista agrario más destacado del Perú. Fernando Cuadros ha sido viceministro de promoción del empleo el 2018 y tiene múltiples estudios sobre la economía laboral en nuestro país. Enrique Bisetti es un ingeniero petrolero que ha sido viceministro de hidrocarburos y tiene con 50 años de experiencia nacional e internacional en operaciones en petróleo y gas. Jorge Manco es un conocido profesor sanmarquino de economía experto en temas de minería y petróleo. Nuevos jales han sido César Holguín, economista cusqueño del partido Ahora Nación, con maestría y doctorado, y Jean Paul Benavente, quien fuera candidato por Primero La Gente, ex – gobernador regional del Cusco, ex – presidente de la asamblea de gobiernos regionales, también con amplia experiencia profesional y docente universitario. Solo he podido reseñar unos pocos de nuestro grupo, el espacio es tirano.

Hemos preparado un plan de gobierno para la segunda vuelta junto a Roberto Sánchez, quien también tiene amplia experiencia de gestión pública; antes de ser ministro ha sido gerente en varios municipios y en el sector salud y completó sus estudios de maestría en la Universidad Católica. La mayor capacidad de buen gobierno está de este lado la cancha, sin duda alguna.